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lunes, 9 de noviembre de 2009

Un lugar en el mundo



Ficha técnica: Un lugar en el mundo

Dirección: Adolfo Aristarain
Guión: Adolfo Aristarain y Alberto Lecchi
Producción: Adolfo Aristarain y Osvaldo Papaleo (Argentina – 1991)
Interpretación: José Sacristán, Federico Luppi, Cecilia Roth, Leonor Benedetto Duración: 119 minutos.

Recomendado para 2º, 3º.4º ESO y Bachillerato


Sinopsis

Mario y Ana son un matrimonio argentino, exiliado en España durante la dictadura militar en Argentina (1976-1983). Después de ocho años en Madrid, pudieron volver a su tierra natal. Como alternativa a una vida de clase media en Buenos Aires, optan por vivir en Valle Bermejo, un pueblo pobre situado a doce horas de la capital, con el objetivo de cambiar la vida de la gente. Lo hacen por la vía de la educación: Mario es maestro de la escuela. Junto con la monja Nelda, fundan una cooperativa que agrupa a los pequeños ganaderos del valle, en defensa de la lana de sus ovejas, y ayudan a la gente a organizarse para defender sus derechos frente a la oligarquía.
El joven hijo de Mario y Ana, Ernesto, entabla una relación de amistad con un geólogo español que está de paso por allí haciendo un trabajo geodésico para Andrada, uno de los terratenientes más adinerados, supuestamente para encontrar petróleo. La verdad es que el gobierno va a construir una presa hidroeléctrica y el terrateniente especula con ganar mucho dinero comprando las tierras de los pobres para luego venderlas con beneficio al gobierno. Al margen de esto, Ernesto vive su primer amor con Luciana , a la que enseña a leer. Para entender el título, hay que esperar al final de la película. Ernesto vuelve a Valle Bermejo, el pueblo de su infancia y habla a su padre que entretanto ha muerto y está enterrado ahí. Se pregunta donde está su lugar en el mundo, y sabe que el de su padre fue este pueblo, donde luchó por sus ideales y al que no quiso abandonar nunca. El film retrata magistralmente la lucha de quien sufre cualquier modo de opresión por salir de ella, los pequeños propietarios contra el cacique, la educación contra el hambre y el sometimiento, el compromiso frente a la indolencia y la ceguera..., de nuevo David contra Goliat. En conclusión, ciento veinte minutos en los que vivimos el amor, la amistad, la justicia, la injusticia..., nos reímos, nos ponemos serios, nos emocionamos...

Objetivos

1. Tomar conciencia de cuál es nuestro lugar y nuestra misión en el mundo.
2. Realizarnos como personas solidarias y vivir conformes a nuestros ideales y aspiraciones.
3. Denunciar y oponerse tajantemente a cualquier tipo de dictadura, las grandes y las pequeñas.
4. Reflexionar acerca del proceso de reconstrucción de un país, de un pueblo, de una familia.

Actividades

• ¿Qué interpretación darías a las carreras que Ernesto realiza contra el tren?
• ¿Quién es Hans, cuál es la historia de su familia, y qué hace en el pueblo?
• ¿Cuál es la historia de Mario, Ana y Ernesto? ¿Por qué viven en este pueblo?
• ¿Quién es Nelda?
• Cuando hablan de una guerra en que ganaron los “primates” ¿de qué guerra están hablando y cuál es la opinión al respecto de los distintos personajes?
• ¿Quién es Zamora y cómo se desarrolla su relación con su hija, con Mario y con Ernesto?
• ¿Cómo se desarrolla la relación entre Ernesto y Luciana? ¿y entre Hans, Ana y Mario?
• ¿Qué sucede finalmente con la lana? ¿Cómo se explica lo que hizo Mario con ella al final? ¿Qué opinas de él?
• ¿Cómo se presentan los temas de idealismo y realismo en la película?
• ¿Cuál es la importancia del título?
• ¿Cómo interpretas el silencio que se establece entre los personajes en el instante posterior a la revelación del pasado?
• ¿Qué hacer desde nuestro ínfimo reducto ante las nuevas tiranías que nos rodean? ¿Podrías enumerar alguna?
• Elige y comenta alguna escena en la que se pongan de manifiesto conflictos entre la conciencia moral, las leyes del país y la fe religiosa.
• Haz un comentario de la siguiente parábola:
“En un lugar del mundo había un hombre que no temía a Dios pero respetaba a sus semejantes. Estaba desengañado de la justicia de los hombres y era presto a la cólera a causa de ello. Vivía con su mujer y su hijo pequeño a quien trataba de educar en el amor a la libertad y en el dolor de la lucidez. Habían dejado todo por llegar a ese lugar donde servían al pueblo enseñando y curando sus enfermedades. La gente vivía recelosa y dividida, abandonada, como pastores sin ovejas, pues, a decir verdad, criaban lana para un cacique que les mal pagaba y atemorizaba.
Junto a ellos habitaba una religiosa que adoraba a Dios en espíritu y en verdad y que se debatía entre la compasión y la obediencia. Y también llegó a ese lugar un publicano descreído que sabía gustar la felicidad de la ceguera; aunque su corazón aun era sensible al perdón. Todos habían sido llamados a ese lugar y cada uno desde su imperfección escuchaban la voz del pueblo y todos juntos la ponían en obra.
Y un día la violencia de los poderosos se cebó con ellos. Confundió el corazón de los pobres y la inseguridad quebró la solidaridad. La tenacidad se convirtió en cólera. Y llegó la muerte y con ella se les acabó la utopía y el grupo se dispersó. Pero quedaron las miradas del amor, las mismas que enseñaban a leer, apaciguaban la rabia o restablecían la fe y curaban la indignidad.
Por eso os digo: ya pueden sonar los ideales, ya podéis construir grandes proyectos, si no lo hacéis con amor, no os sirve para nada. Aun cuando os persigan o maltraten vuestros cuerpos, el amor perdurará para siempre. Dichoso el que encuentra el amor con los pobres pues ha encontrado su lugar en el mundo”.